martes, 8 de mayo de 2012

NIÑOS DE LA CALLE



Insolente silencio
que murmura al oído…
al pasar de la noche…
y la ausencia del nido

Flagelo de las horas
vestidas de amargura…
que lloran la locura
del tiempo en el reloj…

Desnudos de los cuerpos
mojados con la lluvia…
se encuentran esos niños
...hijos del desamor…

Y un sueño en la distancia
que tocan con los dedos,
aquellos que en la ausencia
la vida los dejó

Aceras silenciosas…
las sombras insolentes…
los niños de la calle
llorando en soledad…

Su tímida agonía…
se encuentra en sintonía
con el rincón ausente
de un pobre corazón…

Que llora el abandono
absoluto y desmedido,
que les dejó el olvido
de nuestra sociedad!

Eileen

sábado, 5 de mayo de 2012

A los Valientes!



Un grito de protesta por la infamia

Por la mujer que ha llorado la ausencia de la vida, 
por el hombre que transita en la memoria, 
por los hijos en la búsqueda del alma, 
y por el robo de los sueños sin morada,
en las cárceles desnudas sobre piedra

Por el hombre que se marcha y no regresa, 
por la guerra de ciudades infestadas 
por el hambre, la ambición y la locura,
del gobierno que hace trueques con el alma 

Por la inquieta humanidad que la sustenta 
y que se muere por poderes que la sangran…
POR LA POBRE LIBERTAD DEL QUE SE EXPRESA
...pues con muerte callarán su integridad!

Eileen

Gildardo Gutièrrez Isaza


En honor a los millones de Judíos que murieron en los campos de concentración Nazi



HOLOCAUSTO
Tiempo de versos, limados con sangre,
tiempo que se agita entre mis manos
cuando el turbión de la muerte se avalancha
sobre mi carne, sobre mi espíritu...
Afuera,
como guardando el equipaje de la muerte,
Con el orgullo de una raza, su poder y su linaje,
Se desmorona la mañana,
la sombras caen como racimos de luceros sangrantes.

Suspirando desde la torre centinela del recuerdo:
Auschwitz-Birkenau, Dachau, Amersfoort, Arbeitsdorf, Banjica, Breendonk
desde la oscura cloaca del terror, bajo la sombra del pasado…
Holocausto, Holocausto, hordas sangrientas, 
Es tarde,
Mi ser se agita,
Se bebe el holocausto en gotas de olvido
Como si pudiera la memoria hacer un alto en el camino,
Como si millones de judíos no hubieran muerto.

El hombre camina con su mirada perdida como evadiendo,
Como luchando por olvidar, 
Haciendo un hueco en su memoria
Es triste.
Mi ser se agita, se convulsiona en los recuerdos:
Laberintos, alambradas, cámaras de gas, trenes llenos de Judíos.
La noche
surge como un eclipse de miedo,
es la hora, 
es el instante en que la bestia surge del centro de la tierra
con sus manos hambrientas, 
con sus fauces de fuego

Tiempo de versos que se desmadejan en silabas sin eco,
en palabras sangrantes, heridas por el silencio;
del campo de concentración, la púa, el alambre,
el terror, la devastación, el exterminio
fusil que medra la alegría, la raza,
que ahondan mi tormento.
Se bebe el holocausto en gotas de olvido
Como si la memoria pudiera e hiciera un alto en el camino,
Como si los seis millones de judíos no hubieran muerto.
Tiempo de versos manchados con sangre.