jueves, 26 de abril de 2012

por Gildardo Gutièrrez Isaza


SOLEDAD DE LA TIERRA

Guerra sangrienta y atroz,
el miedo vuelve ante el olvido de sus miserias.
Niebla y oscuridad en la conciencia.
Fusil que medra todos los sueños y las esperanzas.
Noche sentida por todos;
civilización del silencio ante el descenso de la muerte.

Imagen no reflejada cuando la descarga desciende,
cuando el impacto hace temblar la tierra
y el eco se propaga en su honda de destrucción.
Fauces abiertas devorando la paz de la tierra;
suavidad del aire que se enciende ante el holocausto sangriento,
ante la infamia del hombre que asesina a su propio hermano.

La guerra no justifica la barbarie,
porque nada puede justificar la muerte de un ser humano.
Colores, ideologías, paradigmas que se encubren ante la felonía
del hombre que vestido de dios hace justicia.
Fronteras y límites que socavan la hermandad.
Limites sangrientos del acantilado de la tormenta.

Seremos tierra del río, soledad de la tierra, ausencia de sentimientos
Si dejamos que la guerra se expanda con sus nefastos tentáculos.

Nada puede justificar la guerra, la barbarie o la ignominia.
Descendemos sobre las espinas del horizonte
acrecentando el silencio, esclavizando las palabras,
cercenando la vida cuando el pelotón apunta a la victima.
Tiro de gracia, serenidad plegada sobre los ojos del terror
cuando se rompe el silencio y el grito se ahoga en la garganta.

Horda sangrienta revestida de ideales que no pueden justificar
la crueldad y la ignominia.
Alimentando la sal de la heredad yacen los cadáveres
ante los ojos abiertos de un cielo que grita y calla...
Corazón humano recubierto de amalgama, de desprecio;
ideologías que hacen parte de la depravación
del hombre acentuando su instinto bestial y sanguinario.


Sumergido ésta el hombre en su deseo de riqueza y poder
buscando como lobos heridos la oscuridad de la noche
para exhibir sus miserias.
He venido a purificar la sangre del caído, a levantar la bandera
ya que los muertos no pueden decir:
¡Basta!


2 comentarios:

Eileen Ovalle dijo...

Poeta! es un honor tenerte en mi rincón de poesía con sentido y ser tu amiga!

Gracias por ser ahora parte de este pedacito de tierra nuestra, donde con amor y constancia, sembraremos conciencia en la humanidad!

Gildardo Gutiérrez Isaza dijo...

Que todo lo que hagamos sea para el bien de la humanidad. El hombre tiene sed y hambre de verdad. Cristo es la verdad y la vida y de él hemos aprendido a decir en versos lo que sucede, desnudando las atrocidades del hombre que haciendo uso de su libre albedrio comete tantas injusticias.
Un abrazo y gracias a ti por permitirme hacer parte de tan maravillosa revista cultural y compartir tus magnificos versos, tus letras.